La Contra de Mónica Naranjo: “No quise ser un pedazo de carne que canta”

Hoy compartimos con sumo gusto la Contra del día, con una gran figura de la industria musical española e internacional. Es realmente muy interesante, con la entrevista exclusiva y muy profunda de Mónica Naranjo: ¡lo disfrutarás mucho y aprenderás cosas que te sorprenderán!

Aprenderás cosas sobre su vida personal, sin caer en la vulgaridad de los programas o revistas sobre «famosos». Entenderás algo mejor esa figura destacada del panorama musical. La voz de Mónica Naranjo es de las buenas voces que tenemos en España, pero tiende a ser algo dura, casi demasiado potente. Cuando lees esta entrevista, se entiende de donde viene y porque hay esto adentro. Lo que ha hecho con esa voz es ya muy grande y muchos lo envidiarían si la envidia fuera un sentimiento que merece experimentar.

En la entrevista, Mónica Naranjo habla de su infancia, de su hermano, de… Oscar. Se atreve a compartir cosas muy íntimas, profundas, a veces desgarradoras. Se ve a alguien que ha sufrido, que ha perdido seres queridos… y unos cuantos sueños. Se ve alguien que ha tocado el fondo, reflexionado, y se ha reinventado, sacando una nueva versión de sí misma más centrada y alineada con su vocación de cantante y su vida personal. ¡Felicidades! Ojala todos los cantantes famosos tuvieran ese valor.

Otro ejemplo destacable de madurez es Ricky Martin, que llegado a un punto decidió que había llegado donde quería a nivel personal, y se retiró un año entero para estar a solas consigo mismo, con su madre, y volver a centrase. Era una estrella planetaria… y lo dejó todo allí sin saber si volvería luego. Prefería estar en paz con su madre, liberar y sanar todo lo que se podía mientras estaba viva, a vender más discos y firmar más autógrafos.

Para hacer esto, se necesita mucho valor… o estar desesperado, cómo le pasó a Mónica Naranjo. Pero muchos no llegan ni a una cosa ni a la otra y se pierden por un poco de fama, portadas de revistas. Ese estrés a menudo los lleva a tomar cosas para no explotar… y esto puede acabar muy mal, cómo en el caso de Amy Whinehouse o Michael Jackson para no citar más, porque la lista es por desgracia muy larga y realmente se han perdido muchos cantantes de gran talento por sobredosis y otros abusos. Pero son los riesgos del oficio, de la fama, del dinero y de la presión insensata de la industria musical en general que busca dinero sí o sí en lugar de dejar crecer y madurar sus talentos.

Y de temas muy interesantes cómo el gestionar el éxito, los supuestos millones que se ganan cantando, el estres, los fans. Todo esto que deben de gestionar estos cantantes, a menudo sin estar preparados, un poco cómo los chicos que despuntan en fútbol y tienen alrededor de 20 años: son edades muy tempranas para gestionar la fama, la presión, los medios, el dinero… Más de uno acaba medio chiflado y se entiende. En el panorama musical es lo mismo, y cuesta a menudo resistir al éxito, no perderse en camino. Ese es el peligro mayor de estos famosos: obsesionarse por las luces atractivas pero falsas de la fama para buscar siempre más reconocimiento, amor, celebridad, dinero… y perder de vista las necesidades fundamentales del ser humano: rodearse de gente que te ama, hacer lo que te gusta dentro de lo posible, llevar una vida equilibrada, comer bien, descansar… y no los ritmos de locura de muchos músicos de talento cuando está de gira.

La entrevista en La Contra La Vanguardia vale mucho la pena. En ella, Ima Sanchís le hace muchas preguntas «del millón». Es la que también entrevistó a Olivier, nuestro profesor, para esta misma contraportada muy famosa. Se ve allí una persona sincera, que ha hecho un recorrido interior partiendo de una explosión profesional poco común sin la madurez de la edad. Y se ve cómo a atravesado todos los retos de los grandes cantantes para encontrarse mejor, llevar las cosas de su vida de manera más sensata y estar y ser más feliz.

Si te has perdido la versión en papel de hoy, te lo damos aquí en formato digital:

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