Como la industria musical mata la voz – el ejemplo de Susan Boyle

Susan Boyle nos permite hoy ver como una gran voz queda trinchada por la industria musical, para dar un producto «plastificado», sin personalidad, cuando ella sí la tiene.

Lo demostró cuando apareció por primera vez en el concurso Britain Got Talent, un show parecido al «Tú si que vales» español.

Deslumbró con su interpretación magistral de «I dreamed a dream», del musical Los Miserables. Una voz grandiosa, magnífica, y aún me quedo corto   ;-) Compruébalo tú mismo escuchandola aquí (a partir del minuto 1:07):

Luego en el escenario mantuvo su calidad vocal, y su versión de «I dreamed a dream» se ha consolidado con razón como la referencia en You Tube. Se lo merece, y queremos más así   ;-) Lo puedes comprobar aquí, y así te llenas de buenas sensaciones antes de llegar a la versión final, que te puede dar cierto espanto…

Luego viene la grabación de su CD, y la cosa se estropea… Fuera la voz arraigada que nos gustó tanto, fuera la fuerza volcánica de esta mujer increíble. Y nos dan una voz colgada arriba, casi nasal… Pero ¿porque? Que dolor! Está bien que le hayan mejorado su corte de pelo, que daba cierto miedo en el concurso ese. Pero de allí a matarle la voz  ;-(

Escúchalo tú mismo y verás. Ojo, que si eres muy sensible podrías quedar dolido   ;-)

Pues sí, es así: a la industria musical les van las voces dulces, «bonitas», que viven de la amplificación y de los retoques con Auto-Tunes. Las voces encarnadas molestan, y es que estar conectado su impulso vital es altamente subversivo! Lo que quieren vender: versione scon ésta, con una vocecita preciosa, fabricada, sin raices. Una voz magnífica si se trabajase, pero que queda como «de plástico», y transmite emociones de plástico, superficiales…

Son muchos los cantantes que han pagado ese tipo de precio con sus productoras. Bruce Springsteen se enfadó bastante con su discográfica, George Michael se fue de Sony Music enfadadísimo del control que le imponían, y hay muchos más, como el gran Lenny Kravitz, que canta de maravilla en concierto, conectado de principio a fin, pero suele cantar con una voz más decepcionante en sus CDs…

Lastima, pero que le haremos… O mejor dicho sí: seguiremos nosotros buscando estas voces verdaderas, con sus armónicos graves, su sonido fundamental, sus raíces, y su luz. Voces enteras, potentes o no, pero auténticas. Seguiremos buscando esto aunque vaya a contra-corriente de lo que muchos buscan en la industria discográfica, pero nos importa poco. Porque ese encuentro con tu voz no miente, y cada uno lo siente al instante, que cantes tú, o que lo oigas.

Allí vamos, y si han podido desvirtuar la gran voz de Susan Boyle en ese CD, nosotros seguiremos determinados en nuestra búsqueda  ;-)

Larga vida a las grandes voces  ;-)

 

 

 

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